El jueves 5 de noviembre del Presidente Felipe Calderón anuncio que México ha salido de la recesión en la que cayo por la crisis internacional, basado en un pronostico de un crecimiento en el tercer trimestre del año, que fue de 2.7%, pero la realidad es que aun no hemos salido del hoyo.
El Presidente Calderón quiere ser optimista, pero la situación en México no esta para decir que salimos de la recesión y millones de mexicanos no lo ven en su bolsillo, y millones de desempleados no encuentran trabajo.
El miércoles 4 de noviembre a un año del fallecimiento del mejor amigo del Presidente Calderón, cuando se rindió un homenaje a Juan Camilo Mouriño, alguien comento que quien mas lo extraña, políticamente es el mismo Calderón, pues como su mejor amigo, le podía hablar al oído y decirle las cosas como son, le ponía los pies sobre la tierra.
Si bien es cierto que anteriormente cuando el Presidente pedía la hora le contestaban “las que usted guste señor Presidente”, si hay muchas personas que le pintan de color de rosa la realidad y no le dicen lo que hay en contra para evitarle problemas.
Lo tienen encerrado alejado del pueblo, de los verdaderos problemas que día a día confrontan los mexicanos y pierde el pulso de la realidad.
Ahí es donde un verdadero amigo de su más entera confianza se vuelve el ancla que los mantiene con los pies en la tierra y por lo mismo se pueden tomar decisiones correctas a problemas reales.
Ante esta situación cuanto se extraña a Mouriño.